Padres y madres siempre estamos en la búsqueda de productos para que nuestros bebés sean los más brillantes y saludables. El mercado nos ha bombardeado con artículos que varían desde música para el bebé en el vientre materno, hasta juguetes para estimular sus funciones motoras. Pero, ¿funcionan?
Lo más importante es conocer los productos antes de comprarlos y entender que más que un artículo en sí, la inversión de los padres debe ser también en tiempo y dedicación. Esto es lo que nos recomienda Edith Saraga de Peisach, MS y Fundadora de Baby Stars, un programa de aprendizaje y estimulación temprana.
Durante el embarazo
“Si una madre lee un texto en prosa o canta a su bebé durante el embarazo, éste va a mostrar preferencia por el texto y la canción que escuchaba en el vientre de su madre; para esto se puede apoyar con la música que venden para el bebé o libros de cuentos” asegura la psicóloga explicando que dentro del vientre, el futuro bebé puede escuchar la voz de su madre a través de los tejidos abdominales y del líquido amniótico que lo rodea.
Desde los primeros días
Saraga afirma que el desarrollo del cerebro durante los primeros años de vida es crucial debido a que en esta etapa es mucho más activo; esto depende no solo de los cuidados que se dan al bebé, como sus chequeos médicos, pero también del ambiente y la estimulación que les brindemos.
“Algunos productos que venden en el mercado son efectivos para el desarrollo del cerebro del bebé, especialmente los que tienen sonidos y figuras atractivas que llaman la atención del neonato” agrega la especialista diciendo que es importante entender que los productores de artículos de estimulación temprana han realizado estudios previos que han demostrado que sí estimulan de forma positiva al bebé.
Si los productos que se venden para la estimulación visual, auditiva y táctil se usan de forma sistemática, y para la edad adecuada, se amplían las destrezas y la capacidad intelectual de los bebés. Por eso es importante enterarse bien primero para qué etapa del crecimiento corresponde el producto y utilizarlo en el momento adecuado.
“La inteligencia, la concentración, la percepción, las habilidades motoras, el movimiento, y la curiosidad se incrementan cuando se estimula al bebé con los juegos disponibles para el recién nacido”.
La experta recomienda productos inspirados en programas diseñados por profesionales de la salud y la educación, en los que se utilizan tarjetas en blanco y negro y de colores fuertes, además de objetos sencillos como móviles, pelotas, juegos y gimnasios, para estimular al bebé.
Sonido y movimiento
Los sonajeros y juguetes con movimiento como los móviles permiten que el bebé fortalezca los músculos de los ojos cuando los sigue con su mirada. Sillas que vibran y en las que el bebé se pueda balancear también son recomendables, y exponer al bebé a diferentes texturas para estimular su sensibilidad y curiosidad puede ser también útil y además divertido.
Aparecer y desaparecer
Actividades padre-hijo más sencillas como aparecer y desaparecer (peek-a-boo), juegos de causa y efecto como los de oprimir botones para crear sonidos, juguetes para estimular el agarre y la prensión, y libros que contengan texturas, láminas o dibujos para estimular desde temprana edad el vocabulario, son los artículos más recomendados y fáciles de conseguir en cualquier tienda de bebés, y hasta se pueden elaborar de manera casera con materiales desechables.
No todo viene de los juguetes
Sin embargo, no hay que pensar que en cuanto a las funciones tenga mejor será el juguete. De acuerdo a la Dra. Lisa Oakes, especialista en ciencias del conocimiento infantil: “Sabemos que el estímulo es bueno para el desarrollo del cerebro del bebé, pero eso no significa que todo venga en un juguete”. Ella asegura que los bebés están más interesados en la acción del juguete que en lo que produce, por lo que no necesariamente un producto que haga más cosas será el mejor para su estímulo cognitivo. Oakes sugiere usar sentido común y hasta un poco de instinto: si al padre le gusta, es probable que a su hijo también.
Evitar la TV
Por su parte Edith Saraga de Peisach, asegura que se debe evitar la televisión antes de los dos años, pues el bebé solo se interesa en seguir las luces con sus ojos pero no desarrolla vocabulario ni entiende los diálogos, así que su tiempo frente a la pantalla es un tiempo perdido.
Cuidado con las pantallas
Lo mismo sucede con aparatos como las tabletas electrónicas (iPad, Surface, etc.), celulares o computadores. Estos no son productos creados para estimular al bebé, que primero debe explorar el mundo real a través de sus sentidos para más adelante conocer el mundo virtual. Es importante que los bebés hagan contacto visual, desarrollen sus relaciones interpersonales, adquieran el vocabulario y el aprestamiento necesarios, antes de incursionar en el mundo de la tecnología.
El amor ante todo
Sobre todo lo más importante sigue siendo el contacto directo, cálido y afectivo entre los padres y el hijo. Pat Wolfe, un consultor educativo de Estados Unidos asegura: ‘
Las relaciones afectivas y cercanas durante la infancia son de suma importancia, pero sobre todo cuando el niño es pequeño.’ El indica que pocos estimulantes tienen el efecto del contacto visual: ‘Si el padre sólo finge escuchar porque está distraído, los niños percatan en eso realmente rápido’, dice Wolfe.
Entre los grandes aliados que cuentan los padres para establecer esa comunicación íntima con sus niños están: las expresiones faciales, el tono de voz, gestos, las caricias y hasta las cosquillas, todas esas señales no verbales, que les reafirman su auto estima, les dan seguridad y robustecen -¡si!- su capacidad cognitiva. Lo mejor de todo es que, se disfrutan al máximo, ¡y son gratis!


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