Falta de sueño
Quizás te tienta despertarte temprano para correr un poco antes de ir al trabajo, pero puede que esto puede perjudicar tu dieta en lugar de ayudarla. Investigaciones han demostrado que quienes duermen más de siete horas son más propensos a bajar de peso que quienes duermen menos. Además, está comprobado que la falta de sueño puede reducir los niveles de ghrelina y leptina, las hormonas que regulan el apetito.
Dejar de tomar alcohol
Mucha gente elimina por complete el alcohol de su dieta para poder bajar de peso, pero, ¿y si te decimos que eso aumenta las posibilidades de aumentar de peso? Estudios recientes han revelado que quienes dejan de consumir alcohol tienen más chances de ser obesos que aquellos que toman un trago un par de veces por semana. Intenta no tomar más de cuatro tragos por día, ya que eso aumentará las posibilidades de que seas obeso en un 46%.
Pérdida de masa muscular
La pérdida de masa muscular relacionada con la edad, o sarcopenia, puede manifestarse desde los 30 años y generar una pérdida de hasta 2% de tu masa muscular. Los músculos son esenciales para poder bajar de peso, y la falta de ellos produce que una mayor cantidad de calorías se almacene como grasa. Evita convertirte en una persona sedentaria y ve al gimnasio regularmente.
Tomar agua
Beber agua hace bien, pero aumentar el consumo de frutas, vegetales, frijoles y alimentos integrales, todos con un alto volumen de H20, te ayudará a perder más peso a largo plazo y te sentirás satisfecha por más tiempo.
Tener bajas expectativas
Según los estudios, proponerte bajar más tallas de ropa te ayudarán a perder peso. A algunos les parecerá una locura, pero está demostrado que si tienes un objetivo más ambicioso es más probable que estés más motivada a perder peso.
Combinar objetivos
Sabemos que quieres perder peso pero no soportas la idea de dejar el chocolate y anotarte en el gimnasio todo a la vez, pero los estudios demuestran que eso es lo que tienes que hacer si quieres ver los resultados. Si no cambias tus hábitos de una vez, no lograrás mucho. No será fácil, pero intenta hacer el cambio de una sola vez,.
Tener mucho frío
Los investigadores han descubierto que la exposición a altas temperaturas disminuye el apetito, lo que reduce las posibilidades de aumentar de peso. Acostúmbrate a estar a una temperatura más alta y le harás un favor a tu cintura.
Ideas erróneas sobre el cacao
Si bien el cacao tiene sus beneficios (por ejemplo, ayuda a reducir la presión arterial), consumirlo en grandes cantidades no te ayudará a perder esos kilitos de más. El chocolate con leche tiene más grasa que el chocolate amargo, ya que retiene menos del grano en la producción. Recuerda que el chocolate amargo es un poco mejor para tu cintura, pero tampoco tanto, así que intenta mantenerte alejada.
Falta de potasio
Los alimentos ricos en potasio son excelentes para ayudarte a bajar de peso ya que son bajos en calorías pero te mantienen satisfecha por más tiempo. Si no consumes suficiente potasio en tu dieta, come más banana, alubias blancas, espinaca, yogurt y papas al horno con cáscara.
Hacer ejercicio y comer en exceso
Típico: vas al gimnasio a sudar por un par de horas, llegas a tu casa y te das un tremendo festín como premio. Desafortunadamente, para perder peso tienes que combinar el ejercicio con una dieta saludable y moderada.

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